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Hoffmann Instrumentos Musicales

Bosphorus

1 producto

Platillos turcos hechos a mano por una empresa fundada en 1996 por tres maestros platilleros, con series para jazz, música latina, funk, pop, rock y electrónica.

Bosphorus: platillos turcos hechos a mano en diez etapas

Bosphorus se fundó en 1996 en Turquía, de la mano de tres maestros platilleros: Hasan Seker, Ibrahim Yakici y Hasan Ozdemir. Los tres crecieron en el mismo barrio y empezaron haciendo tareas menores en un taller de platillos local, donde aprendieron el oficio con los artesanos que hacían los platillos de los años sesenta y setenta. Trabajaron dieciséis años ahí antes de abrir su propia empresa, y todavía trabajan en el taller junto a artesanos formados en la fábrica. Su proceso sigue diez etapas tradicionales, de la fundición al martillado fino, y solo usa herramientas eléctricas para laminar, prensar la campana y girar el torno.

  • Master: platillos de sonido suave y fáciles de tocar, para estilos que van del jazz tradicional al R&B.
  • Jazz Master y Master Vintage: la Jazz Master tiene una voz pura y articulada, y la Master Vintage un núcleo oscuro y seco con una respuesta terrosa, para jazz y música acústica.
  • Syncopation: martillado intenso, de sonido agresivo y armónicos complejos, para quien busca un carácter fuerte.
  • 20th Anniversary: tonos cálidos y oscuros con un golpe de palillo limpio, para volumen bajo y medio y estilos de la vieja escuela.
  • Traditional, Antique, Turk y Gold: la familia básica. La Turk, sin tornear, suena oscura y cruda; la Gold es brillante y limpia sin ser áspera; la Traditional es la familia más amplia.
  • Latin, Groove y EBC: la Latin es muy versátil, la Groove apunta al funk y la EBC está pensada para música electrónica y géneros basados en el groove.
  • Lyric y Doron Giat: series de artista; la Lyric refleja el estilo de Ari Hoenig y la Doron Giat se orienta al pop y al rock.

Para elegir un platillo, pensá en el volumen y el estilo de tu música. Los platillos oscuros y secos se integran mejor en jazz, grabación y lugares chicos, mientras que los brillantes cortan en bandas con guitarras fuertes. El torneado influye mucho: un platillo sin tornear suena más seco y crudo, y uno torneado suma brillo y apertura. El peso cambia la respuesta: uno fino abre rápido y es más sensible al toque suave, y uno pesado aguanta más volumen y tiene una campana más definida. El diámetro también importa: un crash más grande suena más grave y con más sustain, y un ride más chico se controla mejor.

Si dudás entre dos series o querés armar un set coherente para tu estilo, consultanos y te ayudamos a elegir.

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